ESTAMBUL.- Estados Unidos confirmó los pronósticos y se proclamó campeón mundial por cuarta vez en su historia. Lo logró con un brillante triunfo sobre el anfitrión Turquía (81-64), y con una nueva exhibición de Kevin Durant.
El talento de Oklahoma City (21 años) fue de nuevo el líder del equipo, con un gran tiro exterior y un gran compromiso en la defensa cuando sus compañeros lo necesitaban. Fue el máximo anotador del juego, con 28 puntos.
El joven y promisorio plantel de Mike Kryzewski, que llegó al torneo con el estigma de ser considerado un equipo "B" debido a la ausencia de las estrellas, terminó con una maldición de 16 años, desde que el Dream Team II de Shaquille O?Neal se impuso brillantemente en Toronto.
Para el equipo local, este Mundial supone el mayor éxito de la historia de su básquet, superando la plata del Europeo de 2001, donde también cayó en la final ante su público de Estambul, en aquel caso ante la Yugoslavia (78-69) de Predag Stojakovic.
Turquía aguantó en gran parte gracias al magnífico trabajo, una vez más, de Ersan Ilyasova bajo el tablero y el acierto de Hedo Turkoglu en la línea de 6,25. Estados Unidos se mantuvo por encima de la barrera de los 10 puntos al término del tercer cuarto (61-48), a pesar de la superioridad de altura de los turcos en la zona. En el último y definitivo segmento los muchachos de "Mister K" anularon cualquier posibilidad de sorpresa con un inicio aplastante. Después celebraron. (AFP-NA)